Los pendientes Dalia están formados por una flor modelada a mano, pétalo a pétalo, creando un juego de capas que aporta profundidad y textura, mientras el colgante dorado alarga visualmente la silueta y equilibra el conjunto.
El contraste entre los tonos violetas y el centro claro hace que cada pieza tenga matices propios, convirtiendo cada par en único. Un diseño ligero pero con presencia, pensado para destacar y acompañar tanto looks especiales.
Una pieza que habla de delicadeza, carácter y diseño consciente.
Como todas las creaciones de Luz de Pau, no hay dos iguales. Cada pendiente es único, con pequeñas variaciones que forman parte de su belleza y autenticidad. Hechos a mano, uno a uno, respetando el ritmo lento de la artesanía.
Piezas hechas con intención, únicas y especiales como tú.
















